Esta serie, que inicia en 2020 junto con la pandemia, explora la identidad cultural de aquellos
descendientes de italianos que emigraron a Argentina entre 1870 y 1970, y habiendo
conseguido el reconocimiento de la ciudadanía italiana por iure sanguinis vuelven a Italia
generaciones después pero transformados culturalmente. En esta serie se ponen a convivir
ambos mundos en armonía en la misma tela, pero aún cada uno tiene su propio lenguaje:
Firenze aparece como escenario en una técnica más realista ligada a su historia, mientras que
los personajes sudamericanos llevan los vivos colores característicos de mi pintura.